Permanece fuerte.

Permanece fuerte, no sucumbas, no te rindas, no renuncies, no desistas, no seas débil y no te abandones y te entregues a lo fácil, a tus instintos más primitivos y primarios, a lo banal e intrascendente. Lucha y no actúes por impulsos cuando te juegas en ello lo que tú más quieres. Cuando de por medio está eso de lo que más seguro dices estar en esta vida.

A día de hoy no conozco decisión importante que no implique sacrificios, riesgo y esfuerzo. Vas a pasarlo realmente mal, por suerte sólo a veces, y vas a querer abandonarte a tu instinto, pero si permaneces fuerte y fiel a lo que quieres, a quien eres y a quien más te quiere, te sentirás vencedor, glorioso y orgulloso de ti mismo. Decide y sé consecuente, hasta el final. Tu fuerza de voluntad, tus cojones y yo estamos de tu parte, incondicionalmente, dispuestos a recordartelo a cada instante.

 

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